Deportes Iquique enfrenta hoy un partido clave en su lucha por revertir un pésimo inicio en la Liga de Primera 2025. Los Dragones Celestes visitan a Ñublense en el Estadio Bicentenario Nelson Oyarzún a las 20:30 horas, en un duelo que puede marcar el futuro del equipo y la continuidad del técnico Miguel Ramírez.
El conjunto iquiqueño llega con la presión de haber perdido sus cinco encuentros disputados hasta ahora, registrando su peor arranque de temporada desde 1998. En contraste, Ñublense, si bien ha tenido un desempeño irregular, mantiene su invicto como local en 2025, con cuatro empates y una victoria. Además, los chillanejos han dominado los últimos enfrentamientos en casa ante Iquique, ganando los tres más recientes sin recibir goles en contra.
Para intentar dar el golpe en Chillán, el técnico Ramírez implementará varias modificaciones en su formación titular. Matías Blázquez ingresará en la defensa en reemplazo de Paco Rodríguez, quien ha tenido un bajo rendimiento. También podría darse el esperado debut del central español Enric Saborit, quien fue convocado por primera vez. En la zaga, Dilan Rojas se perfila como otra de las novedades, mientras que Diego Orellana volverá al mediocampo.
El partido no solo es clave por la necesidad de sumar puntos, sino también por el delicado momento institucional que atraviesa Deportes Iquique. Tras la sanción del Tribunal de Disciplina que obliga al club a jugar tres partidos a puertas cerradas, la crisis deportiva se ha acentuado y la directiva mira con preocupación los resultados.
Una nueva derrota no solo complicaría más al equipo en la tabla de posiciones, sino que podría sentenciar el futuro de Miguel Ramírez en la banca celeste. La dirigencia ha evitado hablar de su continuidad, pero los rumores indican que una caída en Chillán podría acelerar decisiones drásticas.
Deportes Iquique juega una verdadera final en Ñublense. Un triunfo le permitiría oxigenar el ambiente y empezar a salir del fondo, mientras que una nueva derrota podría significar cambios importantes en el club. El desafío es grande, pero los Dragones Celestes están obligados a reaccionar.
Foto: Johan Berna